Historia

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Joyer�a La EsmeraldaEl fundador de las joyerías Benítez, Antonio Benítez Bautista, nace en Gaucín (Málaga) el 26 de marzo de 1921, de donde llegó con sus padres y hermanos (tres varones y siete hembras) todos solteros, en los años 30. Hijo de Guardia Civil, su padre tiene que dejar de trabajar por una enfermedad cardiaca. Lo que provoca que pronto tuviera que empezar a trabajar.

Antonio empezó a trabajar en la papelería "La Española", donde ahora está "Comercial Africana" (que también era imprenta y casa Kodac de fotografía) con una carretilla, entre otras cosas transportando papel.

En frente, D. Epifanio Hernández abrió su primera Joyería, encomendándole a Antonio la tarea de limpiar el polvo de la mercancía expuesta, relojes. Viendo su buen hacer en actividad encargada, le ofreció D. Epifanio que se quedara con él para trabajar en la Joyería, cosa que no consintió el propietario de la papelería.

Unos años más tarde, el negocio de la papelería en Ceuta decayó y fue entonces con 18 años cuando se incorpora a la tan querida "Joyería La Esmeralda" de D. Epifanio Hernández, comenzando a aprender el negocio que más tarde fue su vocación.

Con su hermano Pepe unos años más tarde, se decide a independizarse y montar una pequeña tienda al lado del bar "Canarias" para vender lo que era característico de la época mecheros, medias, estilográficas y relojes suizos (de la marca Dogma, Cauny, Flyca, etc.).

El negocio funcionaba, y decidieron comprar otro local más grande junto a la Ferretería Morón, donde continuaron con la actividad de bazar. Y es en el pequeño local junto al Bar Canarias donde decide empezar con su antigua vocación montando la que seria su primera joyería. Modestamente comenzaron vendiendo pequeños artículos chapados en plata y poco más.

Al fallecer su hermano, continuaron su cuñada y él, así como los hijos de cada uno de ellos que se fueron incorporando al negocio poco a poco, en las dos joyerías que pronto abrirían.Joyer�a La Esmeralda Antes de la reforma de 2010

Comienza la gran explosión económica de Ceuta, años 60, y es entonces cuando deciden lanzarse a abrir una magnifica joyería en la Galería Ibáñez, "Joyería Benítez" 1962, premiada incluso por sus magníficas instalaciones comerciales.

Seguían las cosas bien en Ceuta, y se deciden a inaugurar una nueva Joyería, "Orly" 1973 en la actual calle Real.

Pasados unos años, se dividen los negocios y su cuñada Maruja y sus hijos se quedaron en la Galería Ibáñez, y él y sus hijos, se dividieron entre la pequeña joyería de la calle General San Surjo, hoy calle Alcalde Victori Goñalons y la Joyería Orly.

En el año 89 su cuñada le ofrece, dejarle la Joyería Benítez de la Galería Ibáñez su antigua joyería, aceptando Antonio quedarse de nuevo con su antigua gran joyería.

En el año 91, la familia Hernández-Lobillo que ya había perdido a D. Epifanio, a su mujer y a uno de los hijos de ambos, D. Eduardo Hernández, fue entonces cuando las hijas del matrimonio Laly y Rita, deciden vender la emblemática Joyería "La Esmeralda", creada en el año 1932 al que durante unos años fue empleado de este establecimiento y con el que siempre habían mantenido una estrecha relación de afecto, y comercial.

Joyeria La Esmeralda despu�s de la reforma 2010Convirtiéndose esta última tienda en un referente de elegancia y apertura al público de Ceuta en general, ya que incluso hay turistas que todavía hoy, piden permiso para hacerle fotos a tan espectacular establecimiento.

Hoy, Antonio Benítez y sus hijos, no tienen ningún establecimiento en la Península, a pesar de haber tenido variadas oportunidades de establecerse fuera de Ceuta.

Los que le conocen saben que para él Ceuta, es su tierra, ya que como él mismo dice, "cuando llevo dos semanas fuera, no lo resisto".

Cualquier persona que lo quiera ver, solo tiene que esperar en la ruta que hay desde su casa a cualquiera de sus tiendas para cruzarse con él, ya que todos los días las visita porque sin lugar a dudas son su verdadera pasión.

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